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October 13, 2009 02:35 AM PDT
Corría el año 1979 y la mejor banda de la historia del Rock editaba su último álbum en vida, "Inthrough the out door", un disco excesivo, ampuloso, y por supuesto, apasionante. Era la época de plena vigencia del punk, y en Gran Bretaña se forjaba lo que se llamaría con posterioridad la New Wave of British Heavy Metal.
Led Zeppelin editaron un disco en el cual tomaba protagonismo sobremanera John Paul Jones, y sus teclados, como se observan en temas como "Carouselambra" o "All my love". En aquellos años se decía que el motivo verdadero era el agotamiento compositivo de Jimmy Page (y algo de razón había en ello), y por ello la presencia más acusada del bajista y teclista.
Tras la muerte de el gran John Bonham, y la consiguiente separación del combo, en 1982, los restantes miembros de la banda decidieron editar un disco póstumo, con temas sobrantes de diferentes sesiones de grabación. El álbum se tituló "Coda", y fué una golosina más que destacable en la carrera de los británicos. En ese disco se llevó la palma las canciones sobrantes de su disco de 1979, y la verdad, es que son todas una maravilla. "Ozone baby" un magnífico tema 100 % zeppelinesco, "Wearing and tearing", un rock & roll potente y rabioso que aún hoy en día suena fresco, y "Darlene", el tema al que dedicamos esta entrada, un enorme tema boogie-rock, de más de 5 minutos, pero apasionante y apasionado en su concepción e interpretación.
Fabuloso tema en el que todo suena perfecto, la voz de Robert, la guitarra de Page, las teclas de Jones y la batería de Bonzo, todos unidos confeccionan uno de los mejores temas de Led Zeppelin de su última época.
En condiciones normales, nadie explicaría como estos tres temas se quedaron fuera del álbum para que fueron grabados, pero hay que situarse en la época, con unos Zeppelin siendo una banda dinosaurio, y centrándose en temas largos, con muchos arreglos instrumentales, de complicada composición, y para ellos (y deduzco que sobre todo para Page), los temas simples de rock & roll no tenían sitio para sus discos entonces.
Menos mal que en el 82 los editaron, por que desde luego fue una bocanada de aire fresco para todos los seguidores de la banda británica en aquellos difíciles años.
Disfrutad de este "Darlene" con el volumen al máximo, y un consejo, escuchad la batería del entrañable Bonzo allá por el minuto 3:25-3:30. Ahí es cuando te das cuentas de que era el mejor batería del mundo (si es que había algún tipo de duda).
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